lunes, 26 de enero de 2015

El Macho Ibérico (y la Hembra) en la Prehistoria. Capítulo 1: Los primeros pobladores (segunda parte)

Por fin llegó el momento…vamos a seguir por donde lo dejamos la última vez…

EL CANIBALISMO DE HOMO ANTECESSOR


En el último post dejamos caer que Antecessor era caníbal…pero… ¿cuál sería la causa? ¿Vivía en un ambiente de escasez de alimentos y pasaba hambre?... Vamos a ver qué nos dicen las pruebas…

Muchos de los fósiles humanos de este homínido hallados en Atapuerca presentan marcas de haber sido descarnados por herramientas de piedra, además de haber sido fracturados una y otra vez para poder consumir la médula ósea. Las pruebas están ahí…ya no podemos tener dudas de que fueron homínidos y no animales carroñeros o carnívoros (no me imagino a una hiena haciendo esas marcas con piedras fracturadas). ENTONCES…¡¡¿POR QUÉ?!!


¿¿HAMBRE??


Las pruebas arqueológicas y las estadísticas que se han hecho a través de las mismas nos dicen que Atapuerca por aquel entonces era una paraje muy rico en recursos de todo tipo…tenían agua en abundancia, también era un ambiente con gran cantidad de recursos vegetales, por lo que muchos mamíferos herbívoros, grandes o pequeños, corretearían por aquel paisaje. Las pruebas así lo demuestran. Tendrían competidores carnívoros y carroñeros, pero con tanta abundancia en alimentos y nutrientes, podían elegir no luchar.

¿RITOS RELIGIOSOS O ESPIRITUALES?


No os lo toméis a mal…pero podría incluso reírme… Digamos que el simbolismo en los homínidos no surge hasta que Homo neanderthal y Homo sapiens  aparecen sobre la faz de la Tierra… Es decir…miles y miles de años después de Antecessor. No sólo porque no haya pruebas que demuestren que tenía capacidad de pensar en el más allá o crear arte…es que resultaría surrealista que una especie de hace casi un millón de años llegara a tener dicha capacidad…

¿¿¿ENTONCES???


Vamos a razonar...resulta que Atapuerca por aquel entonces era un auténtico paraíso…cualquiera querría tener el control sobre tanta riqueza ¿no? Así pues, todas las tribus que pasaran por allí llegarían hasta a luchar para poder tener esos recursos para ellos. Los enfrentamientos territoriales debieron de ser más frecuentes de lo que nos imaginamos. El botín que podían conseguir si ganaban sería inmenso, incluidos los cuerpos de los que perdieron en la lucha, fueran hombres, mujeres o niños.



Seguro que más de uno os habréis llevado las manos a la cabeza…pero no olvidéis que es una especie de hace casi un millón de años y que no tendrían las capacidades simbólicas ni emocionales que tenemos ahora.


jueves, 22 de enero de 2015

El Macho Ibérico (y la Hembra...) en la Prehistoria. Capítulo 1: Los primeros pobladores

Alguno de los seguidores más fieles de PaleoEduca sugirió hace poco que le gustaría saber cómo eran los hombres y las mujeres que habitaban la Península Ibérica durante la Prehistoria. Como sabéis la Prehistoria es una etapa muuuuuy larga…así que vamos a ir por partes...comencemos por el principio…

Érase una vez...

Hace unos 800.000 años Europa estaba habitada por un Homínido descendiente de especies africanas; hablamos del Homo antecessor, cuyos restos sólo se han podido recuperar en dos yacimientos europeos, uno de ellos es Atapuerca, en el que se han podido recoger hasta 80 fragmentos de huesos de esta especie, que pertenecían a 6 individuos (el otro yacimiento está en Italia). Pero….


 ¿Cómo era Antecessor?



Antecessor era un homínido alto, midiendo aproximadamente entre 1,70 y 1,80 cm, y tenía unos huesos ligeros, poco robustos, parecidos a los nuestros.



Tenía la frente ligeramente hacia atrás, y tenía el arco superciliar aún muy desarrollado (el que se encuentra por encima de las cejas…si os tocáis, podréis comprobar que nosotros también lo tenemos, aunque muy poco desarrollado). Su mandíbula aún era más grande que la nuestra, aunque su morfología es más parecida a la de nuestra especie que a la de los primates.


Curiosamente era una especie caníbal…pero,  ¿por qué?... ¿Por hambre?...uhmmmm…


CONTINUARÁ…


Gracias a Jorge por compartir con PaleoEduca sus intereses y curiosidades...

miércoles, 21 de enero de 2015

El debate sobre la emergencia de nuestro género

En el debate que hoy hemos abierto en facebook sobre cuál es la primera especie del género Homo y qué la diferencia de las anteriores, nuestra amiga Paleoeducada Helena se ha acercado bastante a la respuesta…recordemos qué nos ha contado:

“ …se puede considerar que la primera especie que pertenece al género Homo, es el Homo Habilis. El proceso por el cual los primates adquieren ciertas características anatómicas que desencadenan la aparición de este género es la Hominización. Dichas características tales como el bipedismo o el pulgar oponible (del que podremos hablar en otro momento) conducen a la Humanización, es decir a un proceso de cambio en sus costumbres culturales. Son dos procesos muy largos. Pero creo que la principal que diferencia a la primera especie del género Homo de sus antecesores, es la mayor capacidad craneal y la mandíbula menos prominente...”

Te cuento Helena… En efecto el proceso de Hominización es lento y en él se dan cambios físicos (y más tarde culturales,), como la cadera, la morfología craneal, la mandíbula, los miembros superiores e inferiores… Aunque se llama proceso de Hominización no significa que de él sólo formen parte los miembros de las especies del género Homo, de hecho es un proceso que empieza cuando las primeras especies de primates comienzan a evolucionar hacia el largo camino que llegará hasta la especie Homo sapiens. En cuanto a las diferencias anatómicas…puede que no vayas muy mal encaminada…. Veamos a ver la respuesta…y si realmente hay una respuesta…

El debate sobre la emergencia de nuestro género surgió hace mucho tiempo, de hecho, desde el momento en que Louis Leakey (que ya mencionamos en este blog) encontró los primeros restos del que él mismo atribuyó a este género, el Homo habilis. Afirmaba este paleontólogo-arqueólogo que el hecho de ser quien comenzó a construir herramientas manipulando elementos de la naturaleza convertía a Homo habilis en el primer homínido de nuestro mismo género, debido, quizás, a que los representantes de esta especie poseían una ligera expansión cerebral comparada con los Austrapithecus que le precedieron.

                                        Choppers Olduvaienses, primeras herramientas de piedra halladas en África

Entonces… ¿Es la capacidad de construir herramientas, de crear tecnología, la principal característica de nuestro género y lo que la hace diferente?... En este punto deberíamos acordarnos de algo que ya anunciamos también en este blog… Recordad que hay poblaciones de chimpancés que son capaces de romper finas ramas para extraer termitas; incluso también hay poblaciones de esta especie de primate que utiliza piedras de tamaño medio para romper las cáscaras de los frutos… ¿podría decirse en estos casos que hay manipulación de la naturaleza, igual que con los primeros ejemplares de nuestro género?

                                                     Chopper Olduvaiense, como se observa tallado por una sola cara

Otros investigadores advierten que hay pequeñas diferencias morfológicas con respecto a los géneros anteriores, como por ejemplo, el tamaño de los dientes, ya que Homo habilis tiene los molares ligeramente más pequeños que Australophitecus africanus, de quien se supone que desciende el género Homo…  ¿Son esas características suficientes para diferenciar un género del otro?

                                                     
              

Como veis la Ciencia es algo cambiante… Tiene su propia Evolución…. Por eso los arqueólogos (y científicos en general) siempre vamos en busca de pruebas empíricas que le den la razón a nuestras teorías.

lunes, 19 de enero de 2015

Los Ángeles de Leakey

El viernes pasado, 16 de enero, hubiera sido el 83 cumpleaños de Dian Fossey, a la que muchos conoceréis por la película “Gorilas en la niebla”, protagonizada por Sigourney Weaver y dirigida por Michael Apted… Pero, ¿quién era Dian Fossey y por qué PaleoEduca escribe sobre ella?... Ha llegado el momento de contaros una historia muy interesante…



Hacia los años 20 del siglo pasado nadie de la comunidad científica europea creía en el origen africano del ser humano, a pesar de que ya lo sugirió Charles Darwin en su obra “El origen del hombre”… o casi nadie... En 1926, el arqueólogo, antropólogo y paleoantropólogo Louis Leakey viajó hasta África, junto a su esposa Mary Leakey, para demostrar que, en efecto, nuestro origen estaba en ese continente.



Además, quería demostrar que nuestros antepasados procedían de alguna especie de primate, para lo cual, no sólo excavó en algunos yacimientos africanos, llegando hasta Olduvai, yacimiento de cuya relevancia podremos hablar en otro momento…. También quiso demostrar similitudes que podríamos tener con primates de mayor tamaño, como los chimpancés, los gorilas o los orangutanes. Así pues, en 1956 envió a su secretaria, Rosalie Osborn al Monte Muhabura para que estudiara a los gorilas; pero fue una misión fallida, ya que a los cuatro meses ella regresó a Inglaterra. Entonces Leakey consideró hacer el trabajo él mismo, pero una joven Jane Goodall atrajo su atención y al final la mandó hacia la Reserva del Gombe, en Tanzania, donde debía estudiar las poblaciones de chimpancés. Y  fue así como comenzó la maravillosa historia de Los ángeles de Leakey, conozcamos un poco a estas tres maravillosas mujeres.

Valerie Jane Morris Goodall, nacida en Inglaterra el 3 de abril de 1934, es una importante naturalista, activista primatóloga conocida a nivel mundial. Mensajera de la Paz de Naciones Unidas ha recibido más del centenar de premios a lo largo de toda su vida. En 1958, mandada por Leakey viajó a Tanzania, donde creó el Centro de Investigación de Primates de Tigoni, el cual se formó gracias a las aportaciones del National Geographic Society y la Fundación Wilkie, las cuales permitieron asegurar la financiación de las investigaciones y proyectos de los tres ángeles. Dicho centro hoy se conoce como el Instituto de Investigación de Primates del Museo Nacional de Kenia en Nairobi. Un año después de la creación del centro, en 1959, Mary Leakey halló el que fue el primer fósil de un homínido en África, y, por aquel entonces, los restos de homínidos más antiguos (de los sucesivos descubrimientos de la familia Leakey y de su relevancia hablaremos en otro momento). En 1960, Jane Goodall descubrió a uno de sus chimpancés utilizando un palo para sacar termitas de un termitero, lo que significaba que el ser humano no era la única especie que utilizaba herramientas. Dicho descubrimiento, junto a las observaciones y estudios de Goodall cambiaron la percepción que se tenía sobre los primates.



En 1963 la zoóloga estadounidense Dian Fossey viajaba hacia las montañas Virunga, entre Ruanda y El Congo. Allí conoció al arqueólogo Louis Leakey, y comenzó a observar y estudiar los comportamientos de los gorilas. Atraída por estos bellos animales, comenzó una guerra contra los cazadores furtivos de aquellas montañas, ganándose la enemistad de muchas personas. En 1967 creó el Centro de Investigación Karisoke, donde se estudiaba y se observaba a los gorilas de las montañas. En 1978 creó la Fundación Digit, que hoy recibe el nombre de Dian Fossey Gorilla Fund International, nacida para evitar la caza furtiva de los gorilas. En 1983 Fossey publica su obra “Gorilas en la niebla”. Sólo dos años después, el 26 de diciembre de 1985, fue hallada muerta en su cabaña, había sido asesinada por un machete que ella mismo confiscó años atrás al jefe de los cazadores furtivos, y que lo expuso como un trofeo en una de las paredes de dicha cabaña. La última entrada de su diario decía:

“Cuando te das cuenta del valor de la vida, uno se preocupa menos por discutir sobre el pasado, y se concentra más en la conservación para el futuro”.




La primatóloga alemana Biruté Galdikas, nacida en 1946, fue la última en llegar a escena. Apoyada por Louis Leakey, y patrocinada por la National Geographic, viajó, en 1971, a la reserva natural de Tanjung, en las selvas de Borneo (Indonesia), para estudiar a los orangutanes. Ella también se convirtió en una activista defensora de los orangutanes, creando la Orangutan Foundation International, que actualmente dirige.



 En una de sus obras, donde habla sobre sus aventuras con los orangutanes (“Reflexiones del Edén”, 1995) habla sobre estas tres mujeres como Los Ángeles de Leakey, y es así como se las conoce actualmente.

jueves, 15 de enero de 2015

Lo que queda de neanderthal en nosotros

Hoy quiero compartir con todos vosotros un vídeo. Se trata de un documental muy ameno que desvela alguno de los interrogantes que los prehistoriadores nos hemos hecho siempre. .. La creación, anatomía, la capacidad intelectual y la desaparición de los Neandertales…  Pero antes quiero poneros un poco en situación….

Para empezar, los primeros fósiles de homínidos diferentes a nuestra especie hallados en el mundo pertenecen a esta especie, fueron hallados en 1856,  en el valle de Neander (Neander Thal en la ortografía alemana antigua, de ahí su nombre), en la gruta de Feldhofer, cerca de Düsseldorf. Desde entonces y hasta ahora, son uno de los restos de fósiles más importantes para los investigadores, y es que, gracias a ese descubrimiento, se consiguieron tener pruebas empíricas de que el hombre, como el resto de los seres vivos, había evolucionado, que no siempre había tenido la estructura que ahora mantiene.

Desde entonces…esta nueva especie descubierta se transformaría en el gran enigma de los investigadores. En un principio se pensó que se trataba de una especie inferior, más cercana a las capacidades de un chimpancé que a la del hombre actual. Hoy en día se ha podido descubrir que tenían incluso una capacidad craneal algo mayor que la nuestra, y que tenían comportamientos característicos del hombre moderno (homo sapiens), como la práctica sistemática de la caza de grandes especies, una organización del espacio que sólo puede darse a través de mentes más complejas, la importancia del individuo dentro de un grupo cultural, la práctica del simbolismo a través de las representaciones artísticas y la concepción de la muerte.

Pero, ¿cómo una especie con esas capacidades, que fue capaz de sobrevivir a etapas glaciares…desapareció? ¿Se extinguió realmente? ¿Hay algo de neanderthal en todos nosotros? Todo eso y mucho más podréis descubrirlo en el siguiente vídeo…. ¡¡¡DISFRUTAD!!!



(Nota: Se ha descubierto que los Neanderthales sí eran capaces de crear arte, este vídeo se grabó antes de que empezaran a propagarse las teorías que afirman dicho suceso).

lunes, 22 de diciembre de 2014

¿En qué consiste el trabajo de un arqueólogo?

La semana pasada os pregunté por Facebook,  ¿qué es para vosotros la Arqueología?,  ¿en qué consiste el trabajo de un arqueólogo? Algunos fuisteis un poco tímidos, pero las respuestas que disteis fueron de los más originales…

Nuestra amiga Noelia Lara nos dijo que para ella "la Arqueología es una profesión muy dura, pero a la vez satisfactoria, llena de historia, llena de valor incalculable". En efecto, la vida de un arqueólogo a veces es ardua, llenita de complicaciones y frustraciones, a todos a veces las cosas no nos salen como nos gustaría, pero siempre hay que volver a intentarlo. Pero, desde luego, es una profesión muy bonita, en la que la adrenalina te acompaña desde el momento que te levantas y te preparas para ir a excavar, hasta el momento en que vas a mostrarle al Mundo lo que has descubierto, a través de la publicación de lo que has escrito sobre ello, o a través de su exposición en la vitrina de un Museo. Desde el principio hasta el final, la emoción siempre va contigo de la mano.



Por otro lado, nuestra amiga Belen Chovita nos dijo que para ella el arqueólogo es "alguien que quita el polvo con mucho cuidado con el plumero"… aún no puedo dejar de reírme…desde luego es una respuesta muy original. En este punto os quiero decir en qué consiste ese trabajo tan bonito. En efecto, comienza con el trabajo de campo, en el que quizás no se utilice un plumero, pero desde luego escobas y recogedores los encuentras por todas partes… Se empieza con una prospección de la zona que vas a excavar, bien a través de una vista superficial por parte de los arqueólogos, o bien a través de máquinas digitales. Después de organizar en cuadrículas lo q se va a excavar, se cogen las herramientas y ¡¡al lío!! Este proceso es el que más conocéis, cuando los arqueólogos trabajan en el campo, con un sol abrasador o con el mayor frío infernal…pero no os preocupes… ya os he dicho que la adrenalina siempre está presente. 



Sin embargo, el trabajo de campo es sólo la punta del iceberg, es lo que veis, pero hay todo un Mundo escondido muy interesante. Todo lo que se encuentra y se fotografía en el yacimiento se guarda para poder estudiarlo e investigarlo después, desde cada una de las piezas arqueológicas, grandes o pequeñas, completas o fragmentadas; hasta las muestras de los estratos (cada una de las placas de tierra que se ven de diferentes colores), que serán estudiados por un geólogo o un geoarqueólogo, ya que los estratos nos dan mucha información  sobre el clima, la vegetación, etc; de las etapas que representan.




Después del trabajo de campo comienza un proceso que es lento, pero muy bonito. Todo lo que hemos encontrado se lleva a diferentes laboratorios, donde se harán pruebas para saber de qué están compuestas las piezas, para hacerles pruebas de datación (como las series de Uranio, la prueba de Potasio-Argón o la denominada Termoluminiscencia, o el que conocido Carbono 14…). También se llevan a laboratorios para que las piezas sean reconstruidas, o analizadas a conciencia para averiguar cada uno de los pasos que se han dado para fabricarlas. También serán dibujadas, intentando plasmar la realidad para las posteriores publicaciones. Las piezas, como veis, van de un lado a otro, ya os he dicho que es un proceso lento; pero muy bonito, porque cada una de las pruebas te da más información sobre la pieza y sobre la etapa en la que se creó.




No siempre se consigue exponer en un Museo o sala lo que se ha encontrado y examinado…hay tanto escondido entre los sótanos… todo un Mundo del que no podríais haceros ni una ligera idea… Pero no os preocupéis, todo se publica, los arqueólogos dan a conocer sus descubrimientos en Congresos, en Conferencias…nada se pierde, todo permanece. 


martes, 16 de diciembre de 2014

Calentitos delante del fuego

Ya sabemos que hubo muchos factores para el desarrollo físico y cerebral de nuestros antepasados; entre ellos, el fuego fue esencial por diferentes motivos que enseguida vamos a saber.

Arqueológicamente es difícil determinar si los restos calcinados en un yacimiento fueron quemados por un fuego natural o intencional, es decir, si fue por un incendio accidental, por ejemplo, o por una hoguera que controló algún grupo de homínidos, para ello, los profesionales se fijan en la forma del estrato negro que queda tras la hoguera, o en si había un círculo de piedras alrededor, etc.



 Dicho esto, es interesante saber que los restos más antiguos de fuego intencionado están entre Europa y Asia, y tienen una cronología de unos 400 mil años. Curiosamente, hasta 200 mil años después no se dio un uso sistemático del fuego por estos continentes y África, a partir de entonces, se dio un uso continuo del fuego, transformándose en una de las estrategias más poderosas de adaptación por parte de los homínidos.

Así pues, el dominio y uso continuado del fuego mostró grandes facilidades a nuestros antepasados, además de que trajo consigo ciertas consecuencias; de esta forma:

  • El fuego les sirvió para desparasitar, higienizar y calentar la comida, ya que la progresiva disminución del sistema digestivo de los homínidos (de lo que ya hablamos en alguna ocasión anterior en este mismo blog) les obligó a buscar estrategias para poder asimilar los alimentos, como el aumento del consumo de proteínas.


  • El fuego iluminaba las estancias, como las cuevas.


  • Ahuyentaba a otros depredadores peligrosos.


  • Y, quizás, lo más importante por todo lo que supuso fue el hecho de que alrededor del fuego se crea un ambiente social entre los individuos, los homínidos se reunían delante de las hogueras,  de eta forma, comenzaron a compartir sus experiencias y conocimientos, y es que la aparición del lenguaje está unida al uso del fuego.



Así que, en estas Navidades no lo dudéis y reuníos todos en torno a la chimenea, seguro que disfrutareis mucho de un momento tan familiar.